El riesgo de que cientos de
trabajadores sociales a lo largo del país pierdan su trabajo, puede ser uno de
los primeros efectos derivados de la aprobación del proyecto de ley titulado
"Ley de Transformación del Sector Público No Estatal",
lamentablemente bendecido por la ministra Elizabeth Odio y el séquito de
neoliberales de casa presidencial.
Juntos a estos profesionales,
decenas de otras profesiones corren igual amenaza de que en un plazo no mayor a
un año vean sus trabajos amenazados o en franco riesgo de perder derechos
laborales de ser aprobado este proyecto de ley.
A un año del combo ICE, y en el
marco por privatizar la seguridad social costarricense encontramos este combito
que busca entre otras cosas, flexibilizar la mano de obra profesional.
1. Características del
proyecto de ley en el plano profesional
Aunque la batalla para vender el ICE
fue perdida por los neoliberales costarricenses, desde el mismo 4 de abril del
2000, la clase política ha estado buscando mecanismos para incrementar sus
ganancias a partir del trabajo de la población, sea transfiriendo recursos de
la CCSS al sector privado (compra de servicios), dando en concesión obras
públicas (administración del Aeropuerto, construcción de carreteras), o como es
el caso que analizamos, flexibilizando los derechos laborales de miles de
profesionales.
La ley de marras viene a proponer
que los colegios profesionales serán considerados "corporaciones privadas
de interés público y de creación legal". En la actualidad, jurídicamente las
mismas son concebidas como entes públicos no estatales.
Al generarse este cambio legal se proponen
dos tipos de corporaciones, la primera que será de "incorporación
obligatoria para el ejercicio liberal privado", y la segunda, en la que la
"incorporación no es requisito para el ejercicio de actividades
privadas".
Nótese que esta categorización solo tiene validez para ejercer en el ámbito
privado.
En el marco público (donde nos ubicamos
una buena parte de las trabajador@s sociales) la normativa propuesta desde el
poder neoliberal indica: "Cuando un profesional preste servicios al sector público, estará
sometido al régimen de empleo y a las facultades disciplinarias vigentes en el
órgano o ente empleador y no requerirá de su incorporación al Colegio
respectivo". En otras palabras, no hace falta estar colegiado para ser
contratado.
Otro de los artículos niega la
posibilidad de que los colegios profesionales definan tarifas por determinados
servicios, la misma quedará en la buena mano del mercado.
Para el caso del Trabajo Social la
estocada viene a ser ampliamente traicionera y desconocedora de nuestro aporte
profesional, puesto que se nos ubica en una categoría que
"supuestamente" no tiene relación con la "salud y la seguridad
material y jurídica de las personas". Así,
para ejercer la profesión, no será necesario colegiarse. Cualquiera podrá
fungir como Trabajador Social, donde quiera y cuando quiera.
2.
Efectos
en el Trabajo Social
Primero que nada es necesario
remarcar que esta iniciativa neoliberal se enmarca en el excluyente proceso de
globalización económica que azota al planeta.
Un somero análisis permite
identificar severas consecuencias para la profesión:
1-
Al
no haber necesidad de colegiarse para ejercer una actividad laboral privada,
nos encontramos con la posibilidad de que cualquier persona que desee asumir
este rol estará en la facultad de hacerlo. Volvemos a la época del empirísmo en
el Trabajo Social.
2-
Puesto
que las instituciones públicas tendrán vía libre para establecer los requisitos
de contratación profesional, será factible la reproducción de la corrupción, el
amiguismo, el padrinazgo y el clientelismo. Igualmente con el argumento de
bajar costos será factible la contratación de personal que no reúne las características
profesionales e intelectuales que lo capacitan para ejercer ese puesto.
3-
Al
no permitirse que los colegios profesionales definan tarifas por determinados
servicios que brindan sus afiliados (pues ello lo regulara la ley de la oferta
y la demanda), se caerá en una competencia desproporcionada que implicará que podrá vender un servicio
quien lo ofrezca al precio más bajo. La flexibilización laboral será el pan de
cada día.
4-
Los
colegios profesionales prácticamente desaparecen puesto que no es obligatoria
la incorporación de los profesionales al mismo para ejercer su profesión.
5-
Si
bien en la actualidad el sector público aun muestra amplios rasgos de
estabilidad laboral para las profesionales en Trabajo Social, ello no niega que
se puedan introducir nuevas leyes que se orienten a flexibilizar el trabajo, a
privatizar servicios o a pasar el pastel de forma integra a grupos que desean
lucran con los derechos de la sociedad. El año pasado en Argentina el congreso
decreto una ley en que se reducía a la mitad
el salario de todos los trabajadores. Hoy los argentinos son más pobres y han
visto perder sus derechos laborales en buena medida.
6-
Si
bien puede pensarse que esta situación vendría a afectar principalmente a las
futuras generaciones de graduadas, lo cierto es que dentro de pocos años podríamos
estar compitiendo en nuestro propio país con colegas argentinas, mexicanas,
nicaraguenses o venezolanas puesto que los acuerdos de libre comercio ya mencionan
la posibilidad de que mano de obra se movilice entre los países que han firmado
estos acuerdos. Si bien la presencia de estas colegas vendría a asegurar su
subsistencia material (pues son desempleadas en su paises) vendría afectarnos
ya que flexibiliza el trabajo profesional de las nacionales.
El riesgo de que perdamos nuestros
trabajos y derechos laborales no es ficticio. La aprobación de esta ley se
cierne como una espada sobre nuestros cuellos. Es necesario que entre colegas y
diferentes profesionales analicemos con sumo cuidado esta ley y nos
pronunciemos en su contra.
Todos los colegios profesionales del
país ya se han pronunciado en contra de esta ley; sin embargo, es necesario
hacernos sentir y mostrar nuestro desacuerdo ante esta ley. Igualmente es
importante estar vigilantes del trámite legislativo que se le dé, y si es el
caso, manifestarnos en las calles y centros de trabajo, que es lo que más le
duele y asusta a nuestra camarilla de neoliberales vende patrias.
La ley puede ser descargada desde
www.marcolegal.go.cr
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